Personal

Saber que eres tú.

¿Que cómo sé que eres tú? Por tantas razones. Desde lo que me haces sentir sólo con pensarte, hasta lo que siento cuando te abrazo. Lo descubrí muy pronto, pero no podía ni imaginarme ese primer día de cena y mojitos lo que llegarías a significar para mi.

Llegaba a ti como siempre he pretendido empezar una relación con alguien: libre de todo daño anterior y de toda la basura que a veces te hacen sentir. Pero cuando te vi, cuando empecé a hablar contigo, no solo me alegraba de haberte encontrado, sino incluso de haber vivido todo lo anterior, porque eso me hacía valorarte más.

Cada día a tu lado no ha sido más que la confirmación de lo que eres y lo que me haces sentir: serenidad, seguridad, amor, compañía, ternura, piel, confianza, respeto, igualdad, amistad. 

Ya te lo he dicho alguna vez, pero te lo diré un millón de veces más: ¡te estaba buscando! Y ahora que te he encontrado, ahora que se confirma lo que siempre pensé (que existías) ahora que tanto esfuerzo invertido en gente que no merecía la pena se ve recompensado, ahora… sólo tengo ganas de ti, de nosotros.

Qué bonito es cuando al principio, sin casi conocerte, te dicen al despedirse: ¿y mañana a qué hora nos vemos? Y así van pasando los días. Y lo que al principio era verse, se transforma en ¿y hoy a qué hora vuelves a casa?, o en ¿qué cenamos esta noche? Y así, cuando te quieres dar cuenta, estás viviendo la historia de tu vida. 

Historia en la que nos pasarán cosas buenísimas, buenas y no tan buenas, pero en la que siempre sabré que tengo a mi lado a mi punto de apoyo, a mi referencia, a mi amor, a mi amigo, a ti.

Famosa Desconocida